POV: Alma
La pulsera hace bip cuando el lector del ascensor reconoce mi muñeca.
Todavía no me acostumbro a que ese sonido sea para mí.
—Piso seis, ala B —dice Alex, pulsando el botón.
—¿Y eso qué es? —pregunto.
—Tu nuevo territorio.
La palabra “territorio” en boca de un alfa nunca es inocente. Aun así, la curiosidad gana.
Las puertas se abren a un piso que nunca había visto. Nada de cuadros bonitos ni logos brillantes: un pasillo largo, paredes claras, puertas con viejas etiquetas medio arrancad