POV: Alma
Subo la escalera como si cada peldaño pesara el doble.
El auto de Alex se queda abajo, un bloque oscuro pegado a la vereda de mi barrio. No miro hacia atrás. Si lo hago, sé que voy a querer bajar de nuevo. Y ya fue bastante por hoy.
Abro la puerta de mi departamento y el olor familiar me recibe: café viejo, libros, detergente barato. Mi lugar seguro. O lo era.
Dejo la mochila en el sillón, me saco los zapatos, prendo la luz del living. Todo está igual que esta mañana: la taza sin lavar