Rencor de bruja. 2
Aileen aprovechó y dio un paso atrás, manteniendo la distancia segura.
— Ahora... — continuó Aileen, con voz más suave, pero firme — Ahora voy a casa, y tú deberías pensar en cómo mejorar antes de intentar lastimarme de nuevo, no voy a correr cada vez que pierdas la cabeza. — Rebeca la miró un instante más, respirando agitadamente, y luego dio un giro brusco, arrastrando las bolsas hacia el otro lado de la calle.
No dijo nada más, solo se alejó, dejando a Aileen con el corazón latiendo a mil po