Mundo de ficçãoIniciar sessãoCorrió hacia las gradas del instituto, sin embargo, entre la prisa y el ruido de la tormenta, no vio a una pequeña rata que cruzaba justo por su camino, sin querer, la pisó, un chillido agudo la sobresaltó, y ella pegó un grito mezclado de susto y culpa.
— ¡Ay, Dios! — exclamó, dando un paso atrás.







