Frodo. 1
Aileen despertó cuando el sol aún no despuntaba en el horizonte, el murmullo lejano de los grillos se mezclaba con la quietud de la madrugada, y un aire fresco se filtraba entre las rendijas de la casa del árbol, se desperezó con un movimiento perezoso, estirando los brazos por encima de su cabeza, y al abrir los ojos notó el silencio que la rodeaba.
Estaba sola, por un instante pensó que todo había sido un sueño, que lo que recordaba no era más que el eco de su imaginación, sin embargo, la rea