Mundo ficciónIniciar sesiónEra un juego, y en ese instante, la noche entera pertenecía solo a ellos. La bruja inclinó aún más el rostro hasta casi rozar su hocico, dejando que cada palabra le resbalara como veneno dulce por las orejas, su voz era seda oscura, un cántico cargado de lujuria.
— Eres un perverso... — murmuró, dejando que el sonido se enredara en la pe







