Paul
Mi día había empezado de puta madre. Un día bonito, el sol se cuela por las rendijas de la ventana y mi mujer amanece entre mis piernas. ¿Qué más le puedo pedir a la vida? Pues eso, que no me toque mucho la moral. A eso de las nueve de la mañana mi teléfono empieza a vibrar como un loco y digo no puede ser Marina, ella hoy tenía reunión a primera hora. Me llega un mensaje de número no identificado con el siguiente texto:
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>.Y viene acompañado de varias fot