Angeles, estuvo deprimida unos dias, no queria salir y comer, casi lo hacía por obligación, estaba desesperado no sabía qué hacer, la última carta que me quedaba para hacerla feliz me la jugué hoy
—¿Crees que esto la animara?
—No lo dudo, ella ama a estas “cosas” es el primer paso para intentar convencerla de ver a un psicólogo, todo lo ocurrido últimamente en su vida, la ha sumido en la más profunda tristeza y yo no puedo verla asi
—Te enamoraste de la g…perdon, de Angeles, no hay duda de