Nikolai bajó al vestíbulo del hotel y vio a los hombres de su padre custodiando el lugar. ¿Qué querían ahora? Suspiró agotado cuando se acercó el jefe de ellos, el señor Vladimir.
—Señor, el Pakhan lo quiere ver en su despacho, por favor, suba al auto.
Nikolai no tuvo otra alternativa, ¿qué podía hacer? Su padre era el Pakhan y él, debía obedecerle, así era como todo funcionaba.
El despacho de Viktor Volkov era un monumento a la autoridad. Amplias estanterías de caoba, un escritorio negro pul