—Quiero trabajar contigo, quiero estar contigo, quiero formar una familia contigo, por todo el tiempo que me quieras.
Las palabras de Rebecca conmocionan en gran medida a Liam y ella tiene un segundo para disfrutar la alegría y maravilla dibujadas en su rostro antes de que se abalance sobre ella y la abrace.
Pone su mano en el cabello pelirrojo, acomoda su cabeza y toma sus labios en el más apasionado de los besos mientras ella no puede evitar pensar que nada se siente más como su hogar que los