Las contracciones de Rebecca ya son cada seis minutos de intervalo, ha entrado en trabajo de parto más pronto de lo que ella se imaginaba. Podría tener a su bebé en cualquier momento.
—¿Qué tal te sientes? —le pregunta Liam, una vez ella está instalada.
—Estoy aterrada ¿Qué tal si hago algo mal? ¿Qué pasa si no puedo con esto? —la voz de Rebecca está más temblorosa que nunca.
—Nena, eres la persona más fuerte que conozco, quiero decir, pudiste conmigo en mi peor momento y pudiste manejarme. Si