La iglesia está llena a reventar. Tal y como Rebecca lo había previsto, está abarrotada de las personas más glamorosas que había visto. Su padre la lleva al altar con lágrimas en los ojos.
La pelirroja observa la decoración, la enorme iglesia, los invitados mientras piensa en lo diferente que era su vida hacía solo unos meses. Era increíble lo mucho que había cambiado en menos de un año.
La pequeña y ordinaria Rebecca Martin, la asistente ejecutiva había atrapado al soltero más codiciado, a uno