GIANNA
No era estúpida, o al menos no me consideraba así. ¿Qué yo era especial por el trato y blablablá? ¡Claro que era especial! ¡Era Gianna Adelaide, una hermosa, valiente y fuerte mujer de casi veintinueve años que se buscaba la vida! Sin embargo, mi propia percepción personal no contaba aquí, no en esta situación tan propia de una novela romántica.
—¿Entonces? —inquirí al encontrar silencio.
Vik se acomodó de nuevo de costado y soltó un respingo.
—Solo he salido con tres chicas en toda mi v