El efecto de la relación de Laura y Alex se extendió más allá de su departamento. En los almuerzos, las conversaciones se volvieron más abiertas, con compañeros compartiendo sus propias historias y desafíos personales. Se formaron nuevas amistades, y el ambiente de trabajo se tornó más similar a una comunidad unida.
Una tarde, mientras Laura y Alex compartían un café en la cafetería, Ana María Orozco se sentó con ellos. “Es maravilloso verlos así de felices,” comentó con su habitual dulzura. “R