Laura se ajustó la chaqueta y respiró hondo antes de entrar a la sala de reuniones. Su primer día como gerente general en la empresa de maquillaje Los Laureles estaba en marcha, y aunque había logrado mantener la compostura hasta ese momento, la sensación de estar bajo escrutinio era inevitable.
Los ejecutivos la observaban con interés y cierta expectativa. Sabían de su trayectoria en Argentina y el impacto que había tenido en la agencia publicitaria donde trabajaba. Pero este era un terreno di