Las luces del salón parpadeaban tenuemente mientras los empleados de “Los Laureles” se movían con rapidez, ajustando documentos y verificando cada detalle, para ultimar los preparativos de la reunión con un cliente clave. El ambiente en la oficina estaba cargado de expectativas, tensión y una sensación creciente de responsabilidad, mientras Alex, siempre meticuloso y exigente, revisaba cada aspecto del encuentro con una precisión casi obsesiva y controlada.
Laura observaba desde su puesto, sint