“Siempre hubo algo ahí, ¿verdad, Marta?”, dijo Carlos, dirigiéndose a su compañera. “Recuerdo la forma en que se miraban en las reuniones, o cómo se buscaban el uno al otro en los pasillos sin darse cuenta. Era como una atracción invisible”.
Marta sonrió. “Sí, Carlos. Y la forma en que se preocupaban el uno por el otro. Si uno estaba estresado, el otro lo notaba y ofrecía ayuda sin pedir nada a cambio. Eso no es solo profesionalismo, es conexión humana genuina.”
Laura y Alex escuchaban las palab