34. ¿Cómo pudo ser tan idiota?
El siguiente par de días fue un completo calvario para ambos.
Buscaban cada vez estar más lejos del otro, y si había algo que pudiesen resolver a través de Sophie, lo hacían sin miramientos, y cuando no, se limitaban a decirse estrictamente lo necesario y evitaban a todo pronóstico mirarse las caras o permanecer demasiado tiempo a solas.
Las reuniones grupales seguían siendo un careo constante e insoportable. Jack la provocaba y ella no se quedaba callada. Eran una bomba de tiempo… y cualquiera