13. Tiene temperatura
La noche anterior, después de velar el sueño de Kira hasta que el alba rayó en el horizonte de Manhattan, Jack tomó una ducha y decidió salir a trotar — lo necesitaba para despejar su mente —, pero, antes, dejó órdenes específicas a sus empleados para cuando la señorita que dormía en su cama despertara.
Su sorpresa fue llegar, entrando las seis, y descubrir que ella ya no estaba.
Sabor amargo se arremolinó en su boca cuando una de las mujeres del servicio le entregó una pequeña nota.
“No debi