12. Es tan atractivo… y tan sexy… y tan ardiente
Minutos antes…
— Por favor, mujer, aceptaste una cita — se burló Lancaster.
— Exacto, una cita, no que me besara, mucho menos que me propusiera llevarme a la cama.
— Es lo que quieren todas las mujeres.
Ella esbozó una sonrisa sin alegría, resignada. Bravo, un patán más.
— Yo no soy cualquier mujer.
— Por supuesto que no, sé que eres diferente, vales un anillo de compromiso en tu dedo, pero eso no quita que estés lo suficiente buena para llevarte a la cama la primera cita — se acercó a ell