Y entonces, ella se quejó. No fue una queja típica de un sueño profundo, no. Ni siquiera se le acercaba. Era una queja real, como si estuviese sintiendo dolor o incomodidad. Eros se cuestionó si Alyssa estaría soñando con Onell, y de allí provenía su pesadilla. O si ella estaría soñando con los guardias con los que peleó. O si estaría soñando cuando Eros casi la besó, la forma en que ese momento pasó de repentino y paralizante a excitante y lleno de fuego en menos de un minuto. La manera en que