Tres pares de ojos se giraron hacia ella al unísono. Alyssa se tensó en el acto. Pero era cierto, Alberto se lo había prometido cuando ella le dijo que lo llevaría ante Artem si él le prometía no hacer nada. Y fue cierto: Alberto no lo había secuestrado, habían sido sus hombres. Pero, así como él manipuló esa información, perfectamente podía mandar a alguien más a que le hiciera daño frente a él. Y, legalmente, Alberto estaría cumpliendo su promesa.
Elián pareció importarle poco eso. Tanto Arte