Capítulo 48. Parte 1 - Vuelo interrumpido
Alexia:
Máximo se veía feliz; reía como hace mucho no lo hacía conmigo. Me gustaría devolver el tiempo y quedarme en ese paraíso donde nos juramos amor eterno, pero es imposible. Solo me toca resignarme a vivir de esta manera. Ya no tengo deseos de salir de mi habitación; preferiría quedarme encerrada, ignorando lo que pasa afuera. Entre estas paredes me siento protegida de todo y de todos. Aquí ningún hombre deseará mi cuerpo y, lo que es mejor, no llegarán las risas de Máximo con esa mujer. Estaré en paz con mi embarazo; tal vez así pueda ser feliz.
«Seré feliz».
Una nueva lágrima cae por mi mejilla. Me la seco y pienso que es hora de un baño, o tal vez no. Ya no sé nada. Quizás sería mejor quedarme acostada toda la tarde, dejar que los días pasen rápido hasta que llegue Pascal. La tendré entre mis brazos para disfrutar lo que no pude con mi pequeña Amelia.
Levanto la cabeza al oír la perilla de la puerta. Alguien intenta entrar. Me arropo hasta la cabeza, creyendo que así no podrán