Capítulo 38. Parte 1 – Distancia
Máximo:
Salgo de tribunales con la sensación de que el aire me pesa en los pulmones. No me detengo a mirar atrás ni a saludar a nadie; camino directo al aeropuerto, como si quedarme un segundo más en esta ciudad pudiera terminar de asfixiarme. No aviso a nadie de mi partida, con excepción de Mariano, mi secretaria y mi ama de llaves. No quiero preguntas, ni despedidas, ni miradas cargadas de lástima o curiosidad. Necesito huir, desaparecer por un tiempo, aunque sea una ilusión creer que la dist