Máximo:
Tengo unas mil llamadas perdidas de Maribel, de su padre, de números desconocidos y de Mariano. Pongo el celular en silencio y le digo a los empleados que no me pasen ninguna llamada; dejo la orden de que nadie entre a la mansión, a excepción de Mariano, que estoy seguro de que llegará en cualquier momento.
Me saco el tedioso traje de la boda y me pongo un bañador, dirigiéndome hacia la piscina. Me sumerjo en el agua, nado de un lado a otro, me hundo y vuelvo a la superficie. Después de