Capítulo 35. Parte 2 - Cuando todo se rompe
Máximo:
Mi día comienza con Alexia instalada en mi cabeza. No importa cuánto lo intente, no logro expulsarla de mis pensamientos ni de mi vida. Quisiera que desapareciera, que se diluyera como un mal recuerdo, pero no es tan fácil, y menos cuando uno está enamorado, aunque me niegue a aceptarlo.
Faltan cuatro días para mi boda con Maribel. Hace unos meses, esa sola idea me habría hecho el hombre más feliz del mundo. Hoy no consigo entender en qué momento dejé de amarla, ni por qué ya no me provoca nada. Aun así, no se merece que la deje plantada. Maribel es una mujer llena de cualidades; es intachable, leal, me ama y jamás ha estado conmigo por interés. Eso pesa. Y mucho.
Nos encontramos en la Catedral de San Patricio para ensayar la pasada hacia el altar. No tengo ganas de estar aquí, pero me obligo a hacerlo. No quiero seguir defraudando a una mujer que merece respeto.
—Amor, ven aquí —dice Maribel, tomando mi mano.
El contacto me atraviesa como un castigo. Hubiera sido mágico que f