Capítulo 14. Parte 1 - cafés y secretos
Cafés y secretos. Parte 1
Alexia:
Abro los ojos a las seis de la mañana, una hora no muy cómoda para alguien que no trabaja y no tiene nada que hacer durante el día más que esperar a que los planes resulten. Acomodo unos cojines tras mi espalda y me quedo mirando hacia la nada, dándome cuenta de que estoy sola en este mundo. Remigio no cuenta; él es una persona más, está conmigo solo por interés. Tengo veinticinco años y lo único que he hecho en mi vida es casarme unas cuantas veces con unos viejos, que lo único que quieren de mí es mi cuerpo y juventud, nada, absolutamente nada más.
«¿Es tan malo quedarse con una milésima de su fortuna? Les doy parte de mi tiempo y mi cuerpo, de alguna forma deben pagar.»
Sigo en la misma posición, ya perdí la cuenta del tiempo transcurrido, pero sigo pensando, y lo malo es que viene a mi mente mi madre, si es que se le puede llamar así a una mujer alcohólica que no le importó entregar a su única hija... Mejor no recordar, aunque de cierto modo es im