Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer se filtró oscuro la siguiente mañana a través de las ventanas. Máximo dormía plácidamente a mi lado. Sonreí, porque eran las ocho de la mañana y él solía ser muy madrugador.
Había sido una noche increíble, para recordar toda la vida. Se sentía como estar viviendo un sueño y yo no quería despertar. Me removí sobre las sábanas, habíamos dormidos desnud







