Mundo ficciónIniciar sesiónLos días pasaron y las semanas también. Estaba viviendo un sueño junto a Máximo, cada vez que nos veíamos, ya no podíamos separarnos. Nos despedíamos muy temprano por la mañana y coincidíamos al medio día para almorzar, lo mismo cada día. Las tardes eran eternas, Máximo seguía pasando por mi a la universidad y todos mis compañeros deslumbraban y murmuraban acerca de nosotros, no lo creían y, a decir verdad, ni siquiera yo. En algunas ocasiones éramos fotografiados, también, los periodistas se
Si has llegado hasta aqui, solo quiero darte las gracias por leer.







