Mundo de ficçãoIniciar sessãoAriel
—¿Y bien? —Máximo se quedó mirándome bajo el marco de la puerta del baño. Nervioso, expectante y ansioso. Parecía que fuese a vomitar en cualquier momento.
Bajé la mirada y me concentré en la varita que temblaba entre mis dedos. El corazón se me detuvo un latido y luego ahogué un jadeo.
—Positivo… —Jadeé al tiempo que Máximo me tomaba d







