Capítulo 45
—¿Cenar como una cita? —Me mira extrañada.

—Algo así, como amigos, ¿no?

M****a, que tonto soy.

—Ok —ella sonríe y me besa, al menos no lo tomó mal.

Entregamos los vestidos y nos fuimos sin comprar uno, tal vez otro día nos dediquemos a comprar en vez de follar. Llegamos al apartamento y nos arreglamos para salir a nuestra cita entre amigos. Mi corazón está roto y Sam merece a alguien sano.

Llevo a Sam a un restaurante italiano de nuestras familias, el que acabamos de abrir hace unas semana
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