Sam se detiene al frente de la habitación de Agustín, quién se encontraba entre abierta y cerrada, podía ver lo que estaba haciendo.
—Como que se te está haciendo costumbre espiarme, ¿No? —Sam se sobresalta cuando Agustín se acerca a la puerta y la abre.
—Lo siento. —Se pone cabizbaja—. Realmente pensé que nos estabas traicionando cuando te escuché hablando la otra vez.
—¿Qué te costaba preguntarme? —Le pone los ojos en blanco y se regresa hacia su cama, Sam se adentra a la habitación y nota qu