••Narra Frederick••
El teléfono de Charlotte había sonado.
Un simple detalle, insignificante para cualquier otro hombre. Pero yo no era cualquier hombre. Y ese número desconocido olía a mentira desde el primer segundo.
¿Será que Charlotte pensaba que no la conocía lo suficiente? Podía oler su nerviosismo a kilómetros de distancia; la forma en la que tragó saliva, como su voz salió un poco más chillona al decir que iba al baño, como pasó de sostenerme la mirada a esquivarla.
Todo indicaba qu