La bolsa era pequeña. Nunca había llenado los cajones del todo, nunca había puesto sus cosas en el baño de verdad, siempre le incomodó saber que la humana había vivido allí antes que ella.
De ser por ella, se habría ido a otra casa, pero Dominic se había aferrado a ese lugar.
Dominic entró cuando ya había cerrado la cremallera.
—No te vayas, Maya.
Ella levantó la bolsa del suelo y fue hacia el armario a buscar lo que le quedaba. Él se interpuso. Ella lo rodeó. Volvió a interponerse y esta vez l