Capítulo 45
Dominic
La música de la fiesta era un martilleo incesante, una amalgama de ritmos que te hacían olvidarte de todo lo demás, como si el tiempo se detuviera con la única intención de hacerte disfrutar. Sostuve la copa de cristal entre los dedos, observando el movimiento de la manada.
Pero ya quería irme.
Era una noche de celebración, de reafirmar mi dominio, hablar con mi gente, que vieran que Rico solo fue una sombra fugaz y que el nuevo Alfa estaba siendo aceptado incluso antes de m