Capítulo 68: El Vínculo Prohibido
Magnus
El tiempo no corría; goteaba como ácido sobre mis nervios.
Estaba de pie en el claro sagrado, con el traje de gala apretándome el pecho como una armadura de espinas. A mi lado, Dominic y Maya bebían del cáliz, sellando una unión que para la manada era gloria, pero para mí era el sonido de una sentencia de muerte. Cada segundo que Dominic pasaba mirando a Maya con esa adoración artificial, era un segundo que Emma perdía en la soledad de la ciudad.
Finalmen