53. Solo nosotros
53
Blake
El sol caía oblicuo sobre la playa, tiñendo todo de dorado mientras la brisa cálida acariciaba mi rostro. Sentí sus pasos detrás de mí y no tuve que girarme para saber que me seguía. Su perfume, una mezcla suave y dulce, se mezclaba con el salitre del mar, pero predominaba. Como si la isla entera supiera que ella estaba aquí.
Noelia.
Había pasado días sin saber de ella, tratando de convencerme de que no importaba. Que esa noche en la que casi la maté mientras dormía fue solo un error,