Cap. 184: Plan fallido.
En una suite privada del hospital, la vieja Charlotte descansaba sobre las almohadas, conectada a un monitor cardíaco que registraba un ritmo perfectamente normal, fingiendo un colapso de salud para blindarse de cualquier sospecha legal por el ataque. La puerta se abrió despacio y André entró a la habitación, con el rostro pálido y visiblemente tenso.
Se aseguró de cerrar con seguro antes de acercarse a la cama.
—Le traigo malas noticias, señora —anunció André en voz baja, inclinándose hacia el