Cap. 185: Enfermedad fingida.
—En la suite de cardiología, piso cuatro, habitación 402, señor Pierce —respondió de inmediato.
Dominic dio media vuelta y subió sin esperar el ascensor; las escaleras apenas le tomaron unos segundos debido a la furia que le hervía en las venas. Al llegar al cuarto, abrió la puerta de un golpe seco, haciéndola chocar contra la pared.
Charlotte, al verlo entrar, acomodó su mejor rostro de debilidad y se llevó una mano al pecho de forma dramática.
—Hijo... viniste —susurró con la voz temblorosa,