C59: Al descubierto.
Dominic soltó una risa seca, cargada de una tristeza absoluta.
—El padre de tus hijos. Un padre al que ellos tratan como a un extraño porque no me conocen, porque soy un desconocido que solo les causa curiosidad.
Grace perdió la paciencia ante el tono victimista y el dolor punzante de Dominic.
—¡Ya basta! —exclamó ella, dándole un golpe seco en el brazo—. Te comportas como si yo fuera la única culpable, pero no es así. Yo no te engañé, Dominic. Las que te mintieron y te manipularon fueron tu a