Isobel contemplaba a Jonathan y a Graham desde el umbral de una de las habitaciones de huéspedes de la villa de este último. Graham estaba sentado en el mueble de terciopelo de uno de los grandes ventanales de la alcoba, un vaso lleno de cerveza artesanal en su mano. Junto a ellos estaba un reconocido médico de la ciudad, quién permanecía inclinado sobre Jonathan, el cual estaba recostado y dormía profundamente en uno de los laterales de la enorme estructura de madera y hierro. Una vez el extra