Pasado
Isobel a penas durmió durante su noche de bodas. Aunque no estaba segura de poder decir que se había casado con todas las de la ley, tampoco podía menospreciar los intentos de Graham por hacerla sentir cómoda cuando a lenguas se notaba que no era una persona que se preocupara abiertamente por los sentimientos de los demás y con ella al menos lo había intentado. Además, comparándolo con otros hombres con los que había tenido la oportunidad de compartir, estaba haciendo un verdadero esfuer