Narra Marisol
Quería dormirme, pero cada vez que lo hacía solo recordaba a esos hombres, tirados ahí, veía mis manos llenas de sangre.
Decidí bajar para buscar un té, quizás así mi mente se despejaría. Trate de ir en silencio, lo que menos quería es que mamá me viera nuevamente, sin embargo, el sonido de la tetera fue evidente.
—No sabía que ahora tenías que andar en silencio por la casa.
— ¿De qué hablas? Ni cuenta me di eso.
—Si no te conociera sería capaz de creerte, sin embargo, únicamente