Capítulo 50

—Que sorpresa, no puedes ni pagar a tu propio abogado, no se supone que crearías una empresa para competir con la nuestra.

—Que no tenga dinero ahorita, no significa que nunca lo tendré.

— ¿Para qué te buscaba el detective?

—No tengo por qué darte explicaciones, ya verás como me levantaré.

—Vete de esta casa, si estas metidas en problema y no quieres contarme, entonces te vas de esta casa.

— ¡No puedo! No puedo hacer eso, aunque yo quisiera no puedo hacer eso.

—Dame una razón válida para que no
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