Cómo aún tenía que disimular que ya sabía todo, entonces lo que hice fue encender las luces del pasillo. Sabía que esto iba a alarmar a esos dos, lo que menos quería era dejarme al descubierto.
—Amelia, ¿Eres tú quien está ahí? —Ella no respondió a mi llamado. —¿Amelia?
—Alex, si soy yo, me asusté un poco, no te Vi y salí a buscarte.
— ¿Estabas con alguien más? Me pareció haber escuchado otras voces.
—No, no, estoy sola, quizás es el cansancio que tienes lo que provoca eso, porque no te arecues