XXIV.
P.O.V SONIA STONE
El día había pasado en un parpadeo y ya estaba apunto de salir del trabajo, en todo el día no volví a ver a Sandra y realmente me da pena verla a la cara después de que su tía nos interrumpió, aún así estoy muy feliz que iré a su casa, me muerdo el labio y guardo un par de trabajos para apagar la computadora.
-¿Sonia? – me llaman y alzo la cara –
- Dime Franco – respondo y sonríe tímido –
- Quería saber si – susurra y sonrío confundida – ¿Quieres ir a cenar conmigo? – pr