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La noche se desplegó en su oscuridad, marcando el final de una extenuante jornada laboral. Últimamente, experimento una fatiga más pronunciada de lo habitual.
Después de trasladar los últimos archivos a la bodega y recoger mis pertenencias del escritorio, noté que Eduard y Megan ya habían abandonado la oficina. Ella ha estado acompañándolo prácticamente todo el día, saliendo solo por breves momentos. Incluso al entregarle algún reporte, parecía estar pegada a él como una sombra.
Hoy fue ot