**Sandra**
Creo que, en mi experiencia, los momentos de felicidad son efímeros, como el que viví hace aproximadamente una hora con Eduard. En ese momento, compartíamos una intimidad que ambos extrañábamos, pero ahora todo parece desvanecerse como la espuma.
Lo menciono porque, en este preciso instante, veo a Eduard llegar a la empresa con Megan, ella tomada de su brazo y sonriendo de manera aparente, mostrando simpatía cuando en realidad parece ser totalmente apática. Eduard, por su parte, con e