Punto de vista de Avery
Mi madre me abrochó el último botón del vestido con manos que no habían dejado de temblar en todo el día.
—Listo —dijo, danto un paso atrás para mirarme. El vestido era sencillo, color marfil, con mangas hasta el codo, nada verdaderamente espectacular, pero era exactamente lo que yo había querido. Sus ojos lo recorrieron de arriba abajo, y tuvo que secarse las lágrimas con el pañuelo que había estado guardando para la ceremonia.
—Bueno —dijo ella—. Supongo que llegó