Punto de vista de Avery
—¿De verdad la luna va a ser azul?
—Me preguntaste eso en el desayuno —dije, deshaciendo los enredos del cabello de mi hija mientras ella se retorcía en el taburete frente a mí.
—No respondiste en el desayuno.
—La verás esta noche.
—Eso tampoco es una respuesta.
Tenía solo seis años y ya era imposible de engañar. Sonriendo, le besé la parte superior de la cabeza y le até la trenza, y antes de que terminara ya se había ido, corriendo ruidosamente por el pasillo en su